A duro la preferente

Por Dita Delapluma

El mundo esta loco, loco, loco

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Cuatro grupos de desconocidos, un accidente de coche y 350.000 dólares de los años sesenta. Estos son los ingredientes de una de las comedias más divertidas de la Historia del Cine, una road movie llena de carcajadas, situaciones imposibles, cameos de lujo y un excepcional “maestro de ceremonias”: Spencer Tracy. Bienvenidos a El mundo está loco, loco, loco, loco, de Stanley Kramer.

El imperecedero argumento de la 'búsqueda del tesoro”, por carretera.

En una carretera que cruza las montañas, un coche adelanta a otros tres automóviles y a un camión a grandísima velocidad. Tanta, que se sale de la carretera y se estrella tras un increíble vuelo. Cuando los ocupantes de los otros vehículos bajan para intentar auxiliarle, el malogrado conductor del coche accidentado les advierte que hay una gran cantidad de dinero escondida a varios cientos de kilómetros de allí, enterrada “bajo una gran W”. En un primer momento, ninguno de los presentes da mucha importancia a las palabras del finado, pero casi enseguida empezarán a acelerar y decidirán emprender la carrera más alocada jamás vista en pos del tesoro. Por tierra y aire, los protagonistas vivirán un sinfín de desventuras divertidísimas en su intento por llegar los primeros y apoderarse de la genial cifra, olvidando principios morales y aún educación. Lo que ignoran, es que la policía de la localidad a donde se dirigen los está vigilando para enterarse de la ubicación de un dinero que llevan buscando ya quince años y para detenerles por intento de apropiación indebida. Y por el rosario de delitos que todos, en su desenfrenado viaje, van a cometer.

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Dos horas y media de diversión, con estelares “cameos” y Spencer Tracy

A través de cada personaje, la película nos lleva a situaciones cada vez más grotescas e hiperbólicas, siempre buscando la carcajada (y consiguiéndola). en una película-río en la que cada quien tiene su particular parcela de protagonismo igualmente importante. Cada personaje tiene un carácter único, irrepetible, y aunque haya algunos que destaquen más que otros (inolvidable Ethel Merman como la Sra. Marcus, alias ‘La Suegra’), todos son geniales, divertidos e imprescindibles. Especiales son también los numerosos cameos que vemos en la película, desde Jerry Lewis hasta Peter Falk, pasando por Los tres chiflados. Mención particular merece el papel de Spencer Tracy (El padre de la novia, Capitanes intrépidos…) como el Capitán Culpeper, personaje que va a vivir un descenso a los infiernos y cuya actuación -como todas las de Tracy, que nunca tuvo papel malo- merece una ovación de pie.

Un film hilarante y crítico con la ambición humana, de los que deja poso

El mundo está loco, loco, loco, loco es una cinta intemporal y cargada de crítica en la que vemos cómo los más educados y prudentes se vuelven fieras salvajes cuando hay dinero de por medio. Que nos muestra, en clave de humor, pero sin ambages, todo aquello de lo que somos capaces si creemos que podemos obtener una cifra jugosa gratis. Plagada de frases imborrables y escenas cuya hilaridad no deja descansar al espectador, se trata de una cinta de duración inusualmente larga, 154 minutos (tanto que, en su día, fue expuesta con entreacto, versión que puede disfrutarse en el actual DVD), pero que no se hace pesada ni un solo momento, y no le sobra un segundo de metraje; antes bien nos deja con ganas de más. Su extraordinario final es la guinda perfecta para cerrar con un broche de oro una cinta única. Una película que todo aficionado al cine y amante de la comedia debe ver al menos una vez. Aunque lo más fácil es que la vea muchas más veces.

En 2001 se hizo un remake, Ratas a la carrera, que contaba con la presencia, entre otros, de Rowan Atkinson. No obstante, era imposible alcanzar el nivel de comicidad de la original y quedó en una cinta mediocre que no obtuvo el éxito deseado. Os recomendamos que veáis la original.

“Mire, todo lo que me cuente usted de su suegra, me lo creo por horrible que sea”. Si no coges esta frase, tienes que ver más cine.

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