¿Quién no ha quedado alguna vez con su familia o amigos y ha dedicado una tarde/noche a jugar a juegos de mesa? Una actividad recurrente, divertida y que, sin embargo, acciona nuestros más oscuros instintos de competitividad. La diversión pasa a un segundo plano y las risas y sonrisas empiezan a forzarse mientras el futuro de la partida sigue en juego.
Max y Annie, los protagonistas de la película, sufren de esta competitividad consustancial a los juegos de mesa: es así como se conocen, es gracias a ellos que crecen juntos como pareja y es durante una partida cuando Max le propone matrimonio a Annie. Pasa el tiempo y la “noche de juegos” se convierte en algo semanal y repetitivo. Hasta que Brooks, el hermano de Max, regresa a la ciudad. Brooks es más alto, más guapo, más listo y ha tenido más éxito en la vida que su hermano. Incluso los amigos de Max y Annie lo adoran. Es por ello que, cuando Brooks propone realizar una “noche de juegos” totalmente diferente en su casa, todos aceptan ipso facto. Pero, una vez allí, la “noche de juegos” se convierte en una noche de misterios y pistas: alguien del grupo será secuestrado por un grupo de actores profesionales, expertos en juegos de rol, y los demás deberán encontrarlo. El problema es que, llegado el momento, son matones reales los secuestradores, iniciándose así una carrera contrarreloj para salvar la vida del raptado.
A bote pronto la sinopsis hace pensar en un thriller serio, con toques de acción y heroísmo a partes iguales; estilo Cluedo o Taken. Pero la película es una comedia, y no podrían haber acertado más con el género y el tono. Explota mucho los factores de la comedia situacional, los chascarrillos sencillos y el “slapstick” que tanto ha funcionado con Charles Chaplin y Jackie Chan.
Jason Bateman, que florece cada vez más en las películas de este estilo, se sale en su papel. Y Rachel McAdams, que parece que, junto a Jennifer Garner, ha estado mucho tiempo atrapada en el mismo papel de novia/madre sufridora, sale por fin de ese registro y demuestra que vale para cualquier papel; cualquiera diría que la comedia le sienta bien. La película fue claramente concebida para que girara alrededor de los personajes y así ensalzarlos en su viaje de autoconocimiento y limitaciones; es por ello que creo que el casting es más que acertado.
Los directores, John Francis Daley y Jonathan Goldstein, beben mucho de su propio pasado. Es aquí donde entra la curiosidad: el estilo de la película se parece mucho a aquel que surgió hace más de 30 años con los filmes que nacieron del grupo de gente que publicaba la revista americana National Lampoon. En la revista se publicaban relatos cortos, muy cómicos y entretenidos, que escribían grandes cómicos de la época, como John Hughes o Harold Ramis. De ahí surgieron varias películas: la saga National Lampoon’s Vacations. En España esa saga de películas se tradujo con el título de Las vacaciones de una chiflada familia americana, pasando por América, Europa, festejando la Navidad o yendo a Las Vegas (este último parece ser el favorito de los americanos). Todo esto esta traído no solo porque los directores hayan absorbido mucho de la gente de National Lampoon, sino que, curiosamente, fueron ellos mismos quienes realizaron el remake actual de la saga de Las Vacaciones….
Me gustaría resaltar el trabajo del director de fotografía, Barry Peterson, que usa como recurso constante en los planos generales la técnica de tilt-shift, más conocida como miniature faking (falseo de maquetas). Esta técnica consigue, con el juego de las lentes descentradas, que escenarios reales parezcan maquetas. Así consigue, en cierto modo, que a ratos nos sintamos de verdad en un tablero, jugando la misma partida que los personajes de la película.
Game Night es una comedia refrescante que te hará reír sinceramente. Tiene, además, papeles icónicos para muchos actores que han desarrollado su carrera en la pequeña pantalla, como Chelsea Peretti (Brooklyn Nine Nine) o Lamorne Morris (New Girl). Ha tenido la mala fortuna de estrenarse a la par que la nueva película de los Vengadores, pero creo que, precisamente, por ser lo contrario a esta última, Game Night es una gran opción; ahora os toca mover ficha a vosotros.

Última modificación: 23 febrero, 2020

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