El cine es muchas cosas. El cine es luz motorizada, el cine son historias, el cine es arte, es entretenimiento, es evasión, es pasión… pero desde que comenzó, desde sus mismos orígenes, el cine es sorpresa. Es enseñar al espectador algo que no se espera, ponerle en una situación que no comprende y llevarle de la mano a ver maravillas y fascinación, para bien y para mal. En la cinta que nos ocupa, Lo tuyo y tú, de Hong San-soo, esa premisa se cumple a rajatabla, y además de principio a fin.

La película nos presenta a Youngsoo, un joven pintor que vive con una mujer, Kimjung, quien no cae bien a los amigos del primero. Uno de ellos, le cuenta que la han visto bebiendo y peleándose con un hombre, y Youngsoo, aunque en principio la defiende, más tarde habla con ella y vemos que ha dado crédito a los rumores. El joven le echa en cara a su chica lo mucho que bebe y cómo ella le había prometido moderarse. Kimjung se siente molesta ante estas acusaciones y decide que “se den un tiempo”. A partir de ahí, la seguiremos sobre todo a ella y, puesto que la cinta carece de diálogo interior, veremos cómo se conduce a través de los ojos de quienes se relacionan con ella.

El director nos sitúa ante una historia mucho más compleja de lo que parece en realidad, que sólo comprendemos plenamente al llegar al final y reflexionar sobre ella. Con una narración costumbrista y desnuda, la historia nos pone frente a las situaciones en que Kimjung está con otra persona, nunca sola, y la vemos interactuar con la gente de un modo que nos sorprende a nosotros tanto como a ellos. El director nos somete a un juego similar al que, de forma involuntaria, practica la joven. Kimjung casi siempre está en el lado más oscuro de la escena o más alejado de la cámara, “diciéndonos” que no hay manera de verla o acceder del todo a ella, que aunque se trate de la protagonista, es un personaje lejano que nunca se dejará aprehender por completo.

Dejando aparte ese juego escénico, muy acertado, la cinta sólo cuenta con un efecto narrativo, y se trata del único tema musical de toda la película, que viene a marcar más que el fin de las escenas, el paso de los días. A través de ella, nos damos cuenta del transcurso del tiempo y de la desesperación de Youngsoo tras la chica.

Lo tuyo y tú es una cinta atípica. Puede parecer una película sencilla mientras la vemos, pero es al terminarla cuando la apreciamos, y es entonces cuando en nuestra mente, saltan como fuegos artificiales los detalles que habíamos tomado por insignificantes. Es una película que juega con el espectador y le invita a pensar en ella una vez finalizada. Como un puzzle, cada momento tiene su porqué, pero las piezas separadas no significan nada; sólo cuando lo tenemos montado, vemos su importancia. Aunque sea una película cuyo tema principal es el romanticismo y el amor, no es en absoluto empalagosa, y el tratamiento que se da al mismo no dejará indiferente a nadie.


Lo tuyo y tú es una película para ver con tranquilidad, saborearla y pensar. Una película que exige del espectador más esfuerzo que el de ser un simple receptor, ya que que le pide que piense y reflexione, que busque, que indague y se pregunte cosas; es una charla de filosofía llevada a la pantalla, y hecha con ligereza. 

Última modificación: 23 febrero, 2020

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