Suspiria

Suspiria
Calificación de los usuarios
Fecha de Estreno
05-12-2018
Año de Producción
2018
Director
Luca Guadagnino
Guión
Dave Kajganich
Fotografía
Sayombhu Mukdeeprom
Género
Terror
País
EE. UU. / Italia
Distribuida en España
Diamond Films España
Duración
152 minutos
Calificación por edades
No recomendada para menores de dieciocho años.
Web Oficial
Intérpretes
Dakota Johnson, Tilda Swinton, Chloë Grace Moretz, Mia Goth, Jessica Harper
Sinopsis

Una joven bailarina americana viaja a Berlin para cursar sus estudios de danza una de las escuelas más prestigiosas del mundo. El mismo día en el que ingresa en la escuela, una de las alumnas recientemente expulsada es asesinada. No se trata de un hecho aislado, lo que hace sospechar a la brillante estudiante sobre la implicación de la escuela en los homicidios.

Fotogramas

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 Críticas de la película

Por Adelaida Valcarce
Suspiria es la última película de Luca Guadagnino, y también su primera obsesión. La vio con 14 años y fue tan honda la huella, que durante décadas deseó realizar esta revisión del guión de Darío Argento. Y no es la primera vez que el cineasta siente la necesidad de reescribir un film que le gusta: ya lo hizo con Cegados por el sol (2015), basada en La piscina de Jacques Deray (1969). En el caso de Suspiria la tarea es harto complicada, porque el original está considerado por los amantes del terror como una obra de culto. Ya no sólo es porque la cinta de Argento esté dotada de un virtuosismo estilístico en toda regla, sino porque ese apabullante baño de color de cada escena atrapa al espectador y le deja sin aliento. El realizador ha querido además dotar la historia de un contexto político del que carecía el giallo original. Para ello, urde una trama ambientada en el año 1977 en Berlín, ciudad a la que llega una joven aspirante a bailarina que lleva mucho tiempo deseando ingresar en una de las mejores escuelas de danza del mundo. Pero en esa institución no solo se baila para deleite estético y artístico, sino para homenajear a un poder maligno procedente del inframundo.

Calificación:

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Todos tenemos en nuestra memoria películas que reflejan la manera exacta como queremos que nuestra vida siga su curso. Gestos, miradas, acciones, palabras, suspiros o despedidas que, más allá del placer o dolor que nos puedan generar, soñamos repetir en nuestro día a día.  Un beso a contraluz como el de Barry a Lena. Que nos humillen como Mozart a Salieri. Tocar el piano como Josh y el señor McMillan. El incontrolable ímpetu de Tony, unos “Buenos días, princesa”, el aplomo de Han y la fidelidad de Chewie.

Las noches de Gambardella y la vida de Brian.

La infancia de Totó y las lágrimas de Salvatore.

En mi caso, está la mirada de Susie

Susie Bannion es una bailarina estadounidense que viaja a Friburgo para enrolarse a la prestigiosa academia de baile Tanz. Desde su llegada es víctima de un opresor y amenazante entorno. Sonidos, voces, visiones, una tormenta y el natural miedo que implica lo incierto se sumarán al sinnúmero de extraños acontecimientos que, una vez dentro del liceo, experimentará junto a sus compañeras de baile.

“Suspiria” (1977) es la obra magna de Dario Argento (Roma, 1940) y una de las grandes representantes del Giallo, un sub-género de terror nacido en Italia y que se caracteriza por presentar una estética visualmente exagerada y narrativamente morbosa. Colores mega saturados, sonidos chirriantes, un énfasis por retratar la muerte en primer plano y un montaje que prioriza el estímulo sensorial antes que el sentido común son algunos de los elementos que mejor definen esta película y que el mundo cinéfilo esperaba ver, más que retratados, potenciados por la rebelde e inquieta mirada de Luca Guadagnino una vez anunciada su participación en el remake de la citada película de Argento.

Para el también director de “Call me by your name” (2017), el concepto de remake va más alla del conocido “copia+pega” al que estamos acostumbrados. En cambio, Guadagnino busca retratar las sensaciones que él mismo, a la edad de 14 años y a escondidas de sus padres, experimentó en una oscura habitación mientras veía la obra de Argento. Se aleja de lo superficial y rebusca en la entrañas del relato original, aprovechando al máximo cada uno de los elementos que lo integran para hacer de esta una de las obras cumbres del 2018 cinéfilo. Elementos como el contexto histórico (el Berlín del 77 bajo una mirada más documental y empática que en la obra de Argento), los miedos y conflictos de los personajes, el balance entre lo místico, lo onírico y lo real, así como el concepto de la danza como un hipnótico ritual de brujería , algo explotadísimo por el director y su equipo técnico para regalarnos secuencias cuya belleza radica en su capacidad de generar “un asalto a los sentidos” (Luca Guadagnino para “Build Series”, 2018).

Para darle forma a una propuesta tan arriesgada y personal, Guadagnino recurre a la riquísima química interpretativa de Tilda Swinton y Dakota Johnson, con quienes ya ha compartido plató en la magnífica “A bigger splash” (2016) y que en esta ocasión dan vida a Madame Blanc/Dr. Josef Klemperer/Helena Markos y Susie Bannion, respectivamente. Con respecto a Swinton, tan solo queda agradecer a los dioses del cine el que tengamos la oportunidad de disfrutar de su indudable compromiso tanto para su profesión como el público que la admira. Cuando es reconocible, hace gala de su fina y alargada figura para otorgar a Madame Blanc un halo de tétrica supernaturalidad. Una vez dentro de los otros dos personajes, uno mucho más expuesto que el otro, sabe modular el tono de su voz y controlar su lenguaje corporal de manera que ambos resulten plausibles.

Por otro lado, está Dakota Johnson, a quien el destino le otorgó la suerte de haber participado en una saga con tan terrible recibimiento como lo fue “Cincuenta Sombras” (2015-2018) y así forjar el carácter necesario para hacer frenta a la crítica mediática en una industria tan despiadada como Hollywood. Cintas como la ya mencionada “A bigger splash” (2016) o la injustamente desapercibida “Bad times at El Royale” (2018) son muestras de que su talento depende en gran medida (y algo natural debido a su inexperiencia) de las fallidas o correctas indicaciones de quien la dirije detrás de la cámara. Vulnerable, frágil y mostrando unas excelentes virtudes físicas en las secuencias de baile, Johnson sabe transformar su mirada con el transcurso de los minutos, otorgando de esta manera mayor  verosimilitud a los conflictos internos de su personaje.

Las coreografías de Damien Jalet, el sonido de Miroslav Babic y el montaje de Walter Fassano suman…no, potencian la experiencia que representa “Suspiria” (2018). Y si con ello no hemos quedado lo suficientemente hipnotizados, están las maravillosas melodías de Thom Yorke, cuyo tema “Suspirium”, semifinalista para los Premios Oscar, hizo de la agonía una carta de amor al pasado.

En tiempos donde lo nuevo y diferente genera urticaria popular, “Suspiria” (2018) llega bajo la distribución de Amazon Studios y la visión de Luca Guadagnino, un director obsesionado con hacer del cine una experiencia cada vez menos ficticia y más cercana al devenir de nuestra vida.

Crítica originalmente publicada en el blog de cine "blagger_".

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